Los tiempos han cambiado y cada vez resulta más frecuente que las familias opten por asumir el reto que representa el envejecimiento desde el hogar, prescindiendo de acudir al servicio de residencias. Por ello, comprendiendo la importancia de tomar dicha decisión y los desafíos que conlleva hacerse mayor en el hogar, desde Sussalut dedicamos este post a ofrecer claves para una correcta gestión de las circunstancias que puedan tener lugar. 

Hacerse mayor en el hogar

Con el paso de los años, las nuevas generaciones han adquirido mayor conciencia sobre las dificultades que se presentan con el envejecimiento. Independientemente del estado de salud de las personas, se entiende como un proceso complejo, que se debe vivir con plenitud y de acuerdo a lo que se desee. Esa determinación, ha provocado que cada día más familias decidan por la gestión de esa etapa en el hogar, dejando a un lado la opción de acceder a las residencias de ancianos. 

La llegada de la vejez, conlleva importantes cambios en el funcionamiento del cuerpo y la mente, además de hábitos y rutinas que pasan a ser muy específicas. Este proceso, genera necesidades particulares, diferentes en cada caso, que muchas veces requieren el acompañamiento de profesionales, como cuidadoras de personas mayores a domicilio. 

El entorno, un aspecto vital

Este fenómenos de elección mayoritaria por el hogar frente a las residencias, también se origina sobre la comprensión del impacto que el entorno tiene en la calidad de vida de los ancianos. Un impacto que en ningún caso está relacionado con un mal servicio, sino con el cambio que se genera en cuanto a la proximidad, la compañía y la cotidianidad. Factores vitales en el marco del proceso de cambio propio del envejecimiento. 

Si bien es cierto que las residencias cuentan con todos los recursos necesarios para atender los requerimientos de los adultos mayores, el acceso a su servicios podría resultar contraproducente en algunos casos. Para muchos ancianos, estar en ellas podría generar sentimientos de menor intimidad, poca autonomía y aislamiento social. Por el contrario, permanecer en el hogar, con el acompañamiento de una cuidadora, le permite mantener en gran medida sus rutinas y hábitos habituales, así como el contacto con familiares, amigos y vecinos. Todo ello, promoviendo mayor seguridad, confianza y calidad de vida. 

Acompañamiento profesional

Dicho todo lo anterior, también vale mencionar la posibilidad de contar con el apoyo de profesionales que faciliten los procesos y ofrezcan atención especializada en determinadas situaciones. Por ese motivo, desde Sussalut brindamos a las familias la posibilidad de contar con cuidadoras de personas mayores a domicilio, quienes podrán respaldar en el desarrollo de actividades como: 

  • Higiene personal
  • Compañía
  • Asistencia sanitaria
  • Alimentación
  • Tareas diarias
  • Actividades

Además, el acceso a los servicios de cuidadoras de personas mayores a domicilia ofrece múltiples ventajas, entre las que se encuentran:

  • La atención en el hogar, evitando el impacto que podría general el cambio de entorno. 
  • La atención personalizada, a través de una estrecha comunicación entre la cuidadora y las familias. 
  • La autonomía, a través del desarrollo de actividades que la fomenten en su justa medida.
  • La flexibilidad, adaptada a las necesidades de cada persona y sus familiares.
  • La intimidad, al desarrollar el acompañamiento en un espacio que la persona mayor considera propio. 
  • El ahorro económico, a través de una contratación que se adapte a los requerimientos y posibilidades que se necesiten

En Sussalut, comprendemos el reto que representa el cuidado de personas mayores en el hogar. Por eso ponemos a su disposición a nuestras cuidadoras profesionales a domicilio. Para mayor información, no olvide consultar nuestra página de servicios o solicitar presupuesto sin compromiso. También puede seguirnos en nuestras redes sociales (Instragram y Facebook).