El Alzheimer es una alteración neurodegenerativa que suele aparecer a partir de los 65 años. Afecta la memoria, las habilidades, el lenguaje y progresivamente, otras facultades.
Experimenta cambios y una pérdida progresiva, pero constante de una sustancia química, vital para el funcionamiento cerebral, llamada acetilcolina.

Esta sustancia permite que las células nerviosas se comuniquen entre ellas y está implicada en actividades mentales vinculadas al aprendizaje.
La enfermedad se caracteriza por la aparición lenta de síntomas que irán evolucionando a lo largo de los años.

Puede producir problemas de comportamiento en las personas. Las alteraciones de la conducta dificultan a los enfermos la realización de Actividades de la vida diaria y la relación con otras personas.

Desde que aparecen los primeros síntomas hasta que se inicia una etapa de mayor gravedad pueden pasar años, dependiendo de cada persona, entre 5 y 20 años. Por el momento no existe ningún tratamiento que cure el proceso de degeneración que conlleva esta enfermedad.

Lo importante en el trato con una persona con Alzheimer es recordar que tratamos con una persona y no con una enfermedad. Este enfoque le dará una gran calidad a todo el trabajo que hagamos con el.

Fases de la enfermedad del Alzheimer

ACEPTACIÓN

Lo primero es aceptar al enfermo, intentando adaptarse lo mejor posible a las nuevas formas de comportamiento a que da lugar su enfermedad.
Los cuidadores tienen que admitir que el trato con ella va a presentar nuevas dificultades y nuevos retos y no va a ser fácil. Nuestro esfuerzo será el que nos ayude a crear un buen ambiente para ambos.

TRATO

Lo importante es manejarse bien con el enfermo de Alzheimer y aceptar plenamente a la persona, simpatizando con ella.

COMUNICACIÓN

Hemos de tener en cuenta que el enfermo de Alzheimer tiene dificultades de comprensión y de expresión. De ahí que lo primero es saber expresamos para que nos entienda y lo segundo, aprender a entender lo que nos quiere decimos.
Es importante destacar que la falta de comunicación adecuada repercute negativamente en el curso de la enfermedad. Tanto es así, que una correcta comunicación con el familiar enfermo puede disminuir el miedo, la ansiedad y la sensación de desprotección e inseguridad que los hace tan indefensos.

SÍNTOMAS de ALERTA:

  • Pérdida de memoria a corto plazo: incapacidad para retener nueva información.
  • Pérdida de memoria a largo plazo: incapacidad para recordar información personal como el cumpleaños o la profesión.
  • Alteración en la capacidad de razonamiento.
  • Repetir una y otra 1.ez la misma pregunta.
  • Descuidan la higiene personal.
  • Afasia: pérdida de Vocabulario o incomprensión ante palabras comunes, les cuesta encontrar las palabras.
  • Apraxia: descontrol sobre los propios músculos, por ejemplo, incapacidad para abrocharse una camisa.
  • Pérdida de capacidad espacial: desorientación, incluso en lugares conocidos.
  • Cambios de carácter y conducta: irritabilidad, confusión apatía, decaimiento, falta de iniciativa y espontaneidad.

PREVENCIÓN

Las recomendaciones de los expertos se centran fundamentalmente en dos puntos clave: detección precoz de los primeros síntomas, y ejercitar la memoria y la función intelectual. Además mantener una dieta equilibrada, baja en grasas.

Favorece la actividad cognitiva con actividades como hablar varios idiomas, tocar instrumentos musicales, leer, estudiar una carrera, realizar acti»1dades en grupo o practicar juegos intelectuales como el ajedrez.

FASE 1 (leve o ligera)

Memoria:

El daño de la enfermedad todavía pasa desapercibida, tanto para el enfermo como para la familia.
El enfermo comienza a tener pequeñas pérdidas de memoria: perderse, ol»1dar citas, números de teléfono, nombres, etc … y le cuesta aprender cosas nuevas.
Cómo dónde ha puesto las lla1.es, o tiene alguna dificultad para encontrar palabras.
En este momento sería eficaz la estimulación cognitiva, ya que las capacidades de la persona aún no se encuentran muy afectadas.

Comportamiento:

• Es posible que empiece a experimentar falta de espontaneidad, de iniciativa y ciertos rasgos depresivos y de humor.
• La capacidad de juicio se reduce y tiene problemas para resol1.er nuevas situaciones y organizar actividades.
• Pueden aparecer signos de desgana y aislamiento, sin querer incluso ver a sus amistades.
• Se vuelve menos activo.
• Tiene alguna desorientación de lugar.
• Empieza a perder la noción del tiempo, incluyendo el día, mes, año y la estación.

Lenguaje y comprensión:

  • Aunque la persona continúa razonando y comunicándose bien con los demás, tiene problemas para encontrar las palabras precisas.
  • Sus frases son más cortas, mezcla ideas que no tienen relación directa entre sí.
  • Tiene dificultades en la toma de decisiones y a la hora de las finanzas.

Coordinación de movimientos:

  • En esta fase la persona todavía está bien.
  • Se viste solo y come bien.

Actividades de la vida diaria:

  • En esta etapa todavía puede trabajar o conducir un coche.
  • Es capaz de realizar sin demasiados problemas sus actividades de la vida diaria.

¿Qué debe hacer el cuidador?

  • La familia empieza a darse cuenta de los cambios y pueden animar a su familiar a buscar asesoramiento.
  • La familia empieza a darse cuenta del nuevo rol de cuidador que tiene que asumir.
  • Proporcionar apoyo emocional durante el diagnóstico y cuando la persona está deprimida o ansiosa.
  • Recordar y preguntar sobre hechos pasados, tareas, y otras cosas para ayudarle a mantener la independencia y la participación.
  • Proporcionar ayudas para las actividades instrumentales ( manejo de las cuentas personales, ir a comprar, repasar tickets, etc … )
  • Realizar tareas sencillas que ayuden a la actividad mental.
  • Trabajar la orientación temporal. .. , espacial. .. y personal de manera que la persona pueda situarse en todo momento y sepa dónde está quien le rodea.
  • Ejercicios que estimulen la memoria ( juegos de repeticiones ) pero no hay que olvidar estimular la memoria remota … , haciendo que la persona recuerde acontecimientos de su pasado.
  • Ejercicios de cálculo son perfectos para reforzar la memoria.
  • Leer, escribir, hacer dictados y hacer un diario, en este momento puede resultar de mucha ayuda.
  • Usar el razonamiento básico.

FASE 2 (moderada)

  • El enfermo pasa a ser más dependiente, necesitando ayuda para el autocuidado.
  • La persona ya tiene dificultad para hacer las tareas, hacer la compra o seguir un programa de televisión.

Memoria

  • La enfermedad ya resulta evidente para la familia y amistades.
  • En esta etapa el deterioro va avanzando con bastante rapidez.
  • La memoria se altera progresivamente.
  • Tiene pérdida de capacidad, razonamiento y comprensión.
  • La persona olvida los sucesos recientes.
  • No se acuerda de lo que acaba de comer. Acusa a sus amigos de abandonarlos porque no vienen a visitarlo.
  • No puede asimilar ni comprender los hechos nuevos: un matrimonio o un fallecimiento.

Por lo contrario, el recuerdo de hechos lejanos persiste aunque los sitúe mal en el tiempo en que transcurrieron.
Reclama información de su madre fallecida recientemente o menciona a personas a las que no ha visto desde hace años.

Comportamiento:

  • Empiezan a producirse cambios de comportamiento más acusados: agresividad, miedos, alucinaciones.
  • Le puede acusar a Usted de robarle el monedero o una joya si no la encuentra.
  • Muestran agresividad si se le insiste para bañarlos.
  • Hay que estimularlos para que hagan cosas, sinó no, no las hacen.
  • Se fatigan con facilidad.
  • Cuanto más dependen de otros, más se irritan.
  • Pueden llegar a perderse en lugares familiares.
  • Tienen miedos injustificados: el movimiento de la cortina, unos pasos, las luces, etc …
  • Se muestran claramente apáticos y deprimidos.
  • Pueden llegar a caminar de un lado a otro.
  • Se levantan durante la noche y preparan su maleta para ir a casa.
  • Se aferran/refugian al cuidador, con llamadas constantes hacia él , ya que es tu punto de apoyo.

Lenguaje y comprensión:

  • La comunicación con los demás se hace cada vez más difícil.
  • Tienen menos ganas de hablar.
  • Su vocabulario se empobrece.
  • Repite las mismas palabras o frases durante horas.
  • Les cuesta responder a las preguntas, porque no encuentran las palabras y todo ello con gran lentitud.

Coordinación de movimientos:

  • Sus movimientos son confusos y desordenados: Pierden el equilibrio, se abrochan mal los botones, no pueden sujetar bien los cubiertos, etc…
  • Se mueven con mucha lentitud, esto hace que siempre tienen que ir acompañados para ir al baño, habitación, etc…
  • Sus movimientos pueden llegar a ser raros, acompañados de temblores, contracturas musculares y convulsiones.

Actividades de la vida diaria:

  • Les es muy difícil enfrentarse a la vida diaria, ya que están cada vez más confusos en todo.
  • Pierden su autonomía, ya que no pueden: conducir, ni coger el metro solos, ya que se pueden perder.
  • Ya no diferencian las estaciones del año.
  • Dificultades para ubicarse en el tiempo, la fecha y el lugar en donde se encuentra.
  • Puede perderse incluso en su casa.
  • Necesitan ayuda para el cuidado personal: ya no saben cuando deben quitarse la ropa, cuando enjabonarse, o cuando secarse.
  • No saben escoger su ropa.
  • Ya no pueden hacer correctamente: la comida, limpiar o hacer recados.
  • Pueden dejar el cigarrillo encendido y prender fuego por accidente.
  • Dejarse la llave del gas abierta.

Por todo ello la persona ha de ser vigilada las 24 horas del día,
lo que significa que sus familiares o cuidador a de prestarles atención constante.

¿Qué debe hacer el cuidador?

  • Responder y manejar correctamente las alteraciones de conducta de comportamientos inapropiados.
  • Proporcionar ayuda para llevar a cabo el cuidado personal: ( preparación de la comida, o vestirlos adecuadamente).
  • Utilizar estrategias de comunicación para facilitar la comunicación y la comprensión.
  • Los cuidadores se dan cuenta de su papel como supervisor.

FASE 3 (grave o severa)

La persona depende por completo de terceras personas para su subsistencia. Necesita ayuda para las tareas más básicas.

Memoria:

El enfermo conserva la memoria emocional, y se da cuenta de la persona que la cuida, le ayuda y le quiere. Este hecho debe estar siempre presente en la mente de quien se ocupa de él.

  • La persona olvida los hechos recientes y pasados.
  • Ya no reconoce a su cónyuge ni a sus hijos.

Necesitan que les alimenten y les cuiden

  • Olvidan los hechos recientes y pasados.
  • No reconocen a su cónyuge o a sus hijos.
  • Ni siquiera se reconocen a ellos mismos ante un espejo.

Comportamiento:

  • Cambios en el comportamiento imprevisibles y repentinos, pueden agravarse incluyendo agresión hacia el cuidador y agitación no verbal.
  • Su comportamiento es como el de un niño pequeño: llora, grita, se agita y no comprenden cuando les hablan.
  • Ríen sin motivo.

Lenguaje y comprensión:

  • Todas las zonas relacionadas con la función cognitiva se encuentran afectadas.
  • Pierden la capacidad para hablar correctamente o repiten frases no relacionadas una y otra vez.
  • Balbucean.
  • Sólo algunas veces utilizan correctamente algunas palabras.
  • No comprenden lo que se les dice.
  • Permanecen en mutismo.
  • Incapaces de ubicarse en el domicilio o la residencia.

Muchos de ellos acaban en estado vegetativo

Coordinación de movimientos:

  • Los más graves se olvidan de andar y sentarse.
  • Pierden el control sobre sus funciones orgánicas.
  • Pueden llegar a presentar trastornos deglutorios, por tanto les cuesta trabajo tragar.
  • En su etapa más grave sufren de rigideces y contracturas.
  • Permanecen horas inmóviles sin actividad.

Actividades de la vida diaria

Aunque sentimos que prácticamente están ausentes, debemos darle todo el canno que precisan, aprovechando esos momentos muy puntuales que tienen de lucidez y de conexión con el cuidador familiar, recordemos que las emociones no las pierden. Y siempre persiste la comunicación no verbal. La gran mayoría permanecen en la cama.

El fallecimiento generalmente es debido a una enfermedad asociada: accidente cardíaco o vascular, cáncer, o puede ser como consecuencia de permanecer encamado: infecciones de las llagas, respiratorias, urinarias, etc …

¿Qué debe hacer el cuidador?

La persona demanda la atención hacia el cuidador, ya que la persona se vuelve completamente dependiente y pierde la capacidad de comunicar sus deseos y necesidades.

  • Proporcionar cuidados, apoyo y supervisión constantemente.
  • Proporcionar asistencia total para comer e ingerir líquidos.
  • Proporcionar un cuidado físico completo: ir al baño, asearse, vestirse y desplazarse.
  • Manejar los problemas de comportamiento.

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